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"He procurado diligentemente no reírme de las acciones humanas,
ni llorarlas, ni abominar de ellas, sino comprenderlas".

Baruch Spinoza

 


HOMERO MANZI
Letras de sus tangos: 
Fruta amarga
Barrio de tango
Fuimos
Ninguna
Sur

Fruta Amarga

Corazón!
En aquella noche larga
maduro la fruta amarga.
de esta enorme soledad,

Corazón!
En las nubes de que cielo
la tristeza de tu vuelo
sin consuelo vagará?

Bien lo sé...
Aquel frío alucinante
de un instante, me cegó!

Fue en un viento de locura.
Sin ternura, sin perdón,
fue en el grito enronquecido
de un amor enloquecido de dolor.

Eras la luz de sol y la canción
feliz y la llovizna gris
en mi ventana. 
Eras remanso fiel
y duende soñador 
y jazminero
en flor 
eras mañana.
Suave murmullo... Viento de loma...
Cálido arrullo de la paloma.

Ya no será jamás aroma de rosal,
frescor de manantial en mi destino.
Solo serás la voz que me haga recordar
que en un instante atroz te hice llorar.

Ya no estás...!
Y el recuerdo es un espejo
que refleja desde lejos tu
tristeza y mi maldad.
Ya no estás...!
Y tu ausencia que se alarga
tiene gusto a fruta amarga,
a castigo y soledad.
Corazón! Una nube puso un velo
sobre el cielo de los dos.
Y una nube solamente
de repente me perdió!
Una nube sin sentido,
sin clemencia, sin olvido, sin perdón...!
.....................................................................................................

Fuimos

Fui como una lluvia de cenizas y fatigas
en las horas resignadas de tu vida...
Gota de vinagre derramada,
fatalmente derramada, sobre todas tus heridas.
Fuiste por mi culpa golondrina entre la nieve
rosa marchitada por la nube que no llueve.
Fuimos la esperanza que no llega, que no alcanza
que no puede vislumbrar su tarde mansa.
Fuimos el viajero que no implora, que no reza,
que no llora, que se echó a morir.

¡Vete...!
¿No comprendes que te estás matando?
¿No comprendes que te estoy llamando?
¡Vete...!
No me beses que te estoy llorando
¡Y quisiera no llorarte más!
¿No ves?,
que es mejor que mi dolor
quede tirado con tu amor 
librado de mi amor final
¡Vete!,
¿No comprendes que te estoy salvando?
¿No comprendes que te estoy amando?
¡No me sigas, ni me llames, ni me beses
ni me llores, ni me quieras más!

Fuimos abrazados a la angustia de un presagio
por la noche de un camino sin salidas,
pálidos despojos de un naufragio
sacudidos por las olas del amor y de la vida.
Fuimos empujados en un viento desolado...
sombras de una sombra que tornaba del pasado.
Fuimos la esperanza que no llega, que no alcanza,
que no puede vislumbrar su tarde mansa.
Fuimos el viajero que no implora, que no reza,
que no llora, que se echó a morir.
............................................................... 

Barrio de tango
Un pedazo de barrio, allá en Pompeya,
durmiéndose al costado del terraplén.
Un farol balanceando en la barrera
y el misterio de adiós que siembra el tren.
Un ladrido de perros a la luna,
el amor escondido en un portón,
y los sapos redoblando en la laguna
y a lo lejos la voz del bandoneón.

Barrio de tango, luna y misterio,
calles lejanas, como estarán!
Viejos amigos que hoy ni recuerdo
que se habrán hecho, que es lo que harán!
Barrio de tango, que fue de aquella
Juana, la rubia que tanto ame,
Sabrá que sufro, pensando en ella,
desde la tarde en que la deje...
Barrio de tango, luna y misterio,
desde el recuerdo te vuelvo a ver!

Un coro de silbidos, allá en la esquina.
El codillo llenando el almacén.
Y el dramón de la pálida vecina
que ya nunca salió a mirar el tren.
Así evoco tus noches, barrio 'e tango,
con las chatas entrando al corralón
y la luna chapalendo sobre el fango
y a lo lejos la voz del bandoneón.
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Ninguna

Esta puerta se abrió para tu paso.
Este piano tembló con tu canción.
Esta mesa, este espejo y estos cuadros
guardan ecos del eco de tu voz.
Es tan triste vivir entre recuerdos...
Cansa tanto escuchar ese rumor
de la lluvia sutil que llora el tiempo
sobre aquello que quiso el corazón...

No habrá ninguna igual, no habrá ninguna,
ninguna con tu piel y con tu voz.
Tu piel, magnolia que mojo la luna.
Tu voz, murmullo que entibio el amor.
No habrá ninguna igual,
todas murieron,
desde el momento que dijiste adiós...

Cuando quiero alejarme del pasado,
es inútil, ... me dice el corazón,
ese piano, esa mesa y esos cuadros,
guardan ecos del eco de tu voz.
En un álbum azul están los versos
que tu ausencia cubrió de soledad,
es la triste ceniza del recuerdo,
nada más que ceniza, nada mas...
......................................................................................

Sur

San Juan y Boedo antigua, y todo el cielo,
Pompeya y más allá la inundación.
Tu melena de novia en el recuerdo
y tu nombre florando en el adiós.
La esquina del herrero, barro y pampa,
tu casa, tu vereda y el zanjón,
y un perfume de yuyos y de alfalfa
que me llena de nuevo el corazón.

Sur,
paredón y después...
Sur,
una luz de almacén...
Ya nunca me verás como me vieras,
recostado en la vidriera
y esperándote.
Ya nunca alumbraré con las estrellas
nuestra marcha sin querellas
por las noches de Pompeya...
Las calles y las lunas suburbanas,
y mi amor y tu ventana
todo ha muerto, ya lo sé...

San Juan y Boedo antiguo, cielo perdido,
Pompeya y al llegar al terraplén,
tus veinte años temblando de cariño
bajo el beso que entonces te robé.
Nostalgias de las cosas que han pasado,
arena que la vida se llevó
pesadumbre de barrios que han cambiado
y amargura del sueño que murió.

 





Recopilación de textos: Abel Cortese