UN
PRESIDENTE QUE ERA ILUMINADO DE DIOS (Y
CASI NADIE SE DIO CUENTA) |
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UN
PRESIDENTE QUE ERA ILUMINADO DE DIOS
(Y CASI NADIE SE DIO CUENTA)
Cerca
de la tardecita, llegan juntos los obispos de Morón y San Isidro,
monseñores Justo Laguna y Jorge Casaretto. Críticos furiosos del
gobierno, sin embargo no dudaron en acercarse, sobre todo
atendiendo a un pedido de amigos de Zulema Yoma. Fueron atendidos
con respeto. Carlos Menem disimuló el fastidio que le producía
su presencia y les tendió la mano y los convidó con masitas árabes
de hojaldre y pistacho y tortas dietéticas enviadas por Alberto
Cormillot. Cuando apareció por la puerta la figura del gran
rabino Ben Hamu, se sintió aliviado. En medio de la congoja,
después de que el hombre le diera el pésame, dijo:
—Le
voy a confesar una cosa: yo soy un iluminado por Dios. —El
religioso lo miró sorprendido. Él continuó—: ¿Sabe por qué?
Porque yo tengo tres religiones: soy musulmán porque mis padres,
mis hijos y mi mujer son musulmanes; soy judío porque mi nodriza
fue una mujer judía, y yo me hubiera muerto si no me daba de
mamar esa señora: y soy católico porque en ese momento mi madre
le pidió ayuda a la Virgen y la Virgen se la dio, y, además, por
convicción.
('EL JEFE', Gabriela Cerruti)
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