UN
ARGENTINO LE AVISÓ A BUSH SOBRE EL ATENTADO DE LAS
TORRES EN 1939,
PERO NADIE HIZO NADA
|
|
|

|
UN ARGENTINO LE AVISÓ A BUSH SOBRE EL ATENTADO DE LAS TORRES
EN 1939, PERO NADIE HIZO NADA
Bautizado
como el “Nostradamus argentino”, Benjamin
Solari Parravicini nació el 8 de agosto de 1898. Ya desde
su niñez decía que hablaba con ángeles, hadas y duendes. Su
padre era psiquiatra, y preocupado por los amigos invisibles
de su hijo, lo sometió a intensivos análisis médicos que no
demostraron que tuviera enfermedad alguna. Por entonces el pequeño
Benjamín preanunciaba una "guerra que estallaría en el
14", la Primera Guerra Mundial, que sería su primera predicción.
Benjamín era el hermano díscolo de una familia muy acomodada:
bohemio, mujeriego, amante de la noche y las copas, llevaba
una vida disipada e irresponsable hasta que, a los 32 años,
según narra Justino, su hermano menor, una noche se le manifestó
violentamente la aparición de una fuerza extraña. Recibió hasta
la mañana siguiente mensajes dictados por esa fuerza que transcribía
desprolijamente en hojas de papel.
Para
realizar sus psicografías entraba en estado de trance, se le
daban vuelta los ojos y tenía leves convulsiones. La mayoría de
éstas solo pudieron ser entendidas muchos años después. Lo
recuerda Pedro Romaniuk: "Siempre, cuando entrábamos se
tomaba su copita de Jerez, rezaba varios Padre Nuestro y Ave María
y después los ojos se le daban vuelta para arriba y comenzaba a
hablar con una voz pausada y gruesa. Era un hombre austero y
sencillo a pesar de venir de una familia de alto rango. Había
nacido en la Mansión de los Solari Parravicini en Vicente López.
Su lema era servir, perdonar y amar a todos sus semejantes".
En
el año 1936, en la pasividad de su estudio donde dibujaba, comenzó
a recibir de una extraña forma, ideas que él esbozaba sobre
el papel y que atribuía a la espontaneidad de la creación artística.
También
realizaba dibujos en trazos gruesos, una especie de profecías
dibujadas, actualmente conocidas como "psicografías".
Su familia no entendía aquello que, sin buscarlo, había comenzado
a sucederle. Lo cierto es que Benjamín agarraba un lápiz y su
mano escribía, como si alguien, se lo estuviera dictando.
Pero
su más increíble faceta ya se había manifestado desde 1932. Sus
manos, sin ningún control de su parte, dibujaban y escribían
cosas que con los años llegarían a tener un sentido desconocido
para él: había empezado a recibir sus primeras psicografías.
El
período de mayor actividad fue entre 1936 y 1940; esta facultad
lo acompañó toda la vida. En una oportunidad le preguntaron en
qué forma recibía los mensajes, y contestó que escuchaba en su
oído una voz que le hablaba, y le revelaba hechos que habrían de
ocurrir muchos años después. Una noche de 1936, mientras se
encontraba en su habitación escribiendo cuentos y poemas, como
era su costumbre, vio con sorpresa cómo una pesada lámpara de
bronce se levantaba en el aire y se estrellaba contra una pared.
Tomó la lámpara retorcida, y dirigiéndose a la habitación de
su hermano Justino, se la mostró a éste, quien no le dio mayor
importancia al hecho y le dijo que fuera a descansar. Pero Pelón
volvió a su cuarto, y ya no pudo dormirse. Sintió una poderosa
sensación en su mano, una necesidad de tomar un lápiz y comenzar
a trazar extraños mensajes en el papel. Al principio descartó
estas premoniciones y tiró muchos de los dibujos que,
lamentablemente, hoy están perdidos.
Realizó
más de 700 psicografías compuestas por un dibujo acompañado de
un pequeño mensaje a modo de explicación, y la mayoría de ellas
se destacan por su gran exactitud, profecías que abarcan
absolutamente todos los ámbitos de la actividad humana:
acontecimientos políticos, sociales, culturales, espirituales,
metafísicos, científicos y tecnológicos.
De
las 365 psicografías rastreadas y encontradas de Parravicini, se
encuentra casi toda la segunda mitad del siglo XX. La bomba atómica,
los satélites, la caída de Rusia, entre las cuales destaca el
dibujo que hoy podemos interpretar claramente como el atentado a
las Torres Gemelas de Nueva York.
En
uno de sus dibujos mostraba a Mussolini muerto, colgado de los
pies, tal cual sería expuesto en las calles de Milán en 1945
junto a su amante Clara Petacci. El dibujo fue realizado en 1936,
en pleno auge del dirigente italiano, y nueve años antes de su
muerte.
Anticipó,
por ejemplo, con lujo de detalles, la aparición de la bomba atómica
muchos años antes de su uso.Otros son incomprensible a la
luz de la historia, como el titulado ‘2002’.
Algunas
de sus profecías:
Anunció
la Segunda Guerra Mundial. Luego cuando Hitler y Mussolini estaban
en su apogeo escribió: "Con el mismo principio tuvieron el
mismo fin".
Anunció
a Fidel Castro, cuando éste tenía apenas 13 años y ni él mismo
sabía lo que haría luego: "Cabeza de barba que parecerá
santa, más no lo será y encenderá las Antillas".
Vaticinó
la Televisión: "Visión doméstica. Por pequeña pantalla se
verá en domicilio propio los sucesos externos".
Vaticinó
el primer vuelo espacial diciendo que "el primer volador será
un Can". En efecto, el primer vuelo espacial fue tripulado
por la perra Laica.
"El
hombre volará a los espacios siderales, vencerá el sonido,
conocerá los astros y sabrá que el mundo es inferior planeta y
de castigo".
"El
papado tendrá nuevas normas. La misa será protestante sin serla,
los protestantes serán católicos, sin serlo. El Papa se alejará
del Vaticano en viajes y llegará a América. En tanto la
humanidad caerá." Aquí anuncia las reformas eclesiásticas
y el acercamiento del Papa a sus fieles. El primer viaje a América
lo realizó Paulo VI el 4 de octubre de 1965 a las Naciones
Unidas. Luego, Juan Pablo II no dejó país sin recorrer.
"China
será dominada por Rusia y alzará a los amarillos en dogmas
rusos". Cuando escribió esa predicción en el año 1939,
faltaban 10 años para que se estableciera el dominio comunista en
ese país.
2002:
El año 2002 será el principio de la era del amor. Todo ser se
amará sin concupiscencia –el hombre esto lo habrá olvidado y
la mujer conocerá su deber. Almas nuevas llegarán a poblar la
Tierra, todos serán superiores, trayendo la quinta dimensión. Se
hablará mentalmente y se vivirá en Cristo Dios’. 1937
El
11 de Setiembre de 2001 la humanidad se vio conmocionada por un
acontecimiento inesperado de horrorosas características. En un
atentado, las torres gemelas de Nueva York fueron impactadas por
aviones de línea, provocando el derrumbe de las mismas y causando
miles de víctimas. Increíblemente, esta realidad ya había sido
profetizada en 1939 por Solari Parravicini en sus dibujos
premonitorios. Cabe aclarar que en ese año las torres no habían
sido construidas.
Este
es el dibujo original de Solari Parravicini (con las respectivas
anotaciones), y el dibujo en colores pertenece al gráfico
aparecido en la página de CNN en Español, el 12 de Septiembre de
2001:


"La
libertad de Norteamérica perderá su luz, su antorcha no alumbrará
como ayer y el monumento será atacado dos veces".
(Benjamín Solari Parravicini. 1939)
Compárese
con este fragmento del discurso de George Bush acerca del
atentado:
"...Un
gran pueblo ha sido llevado a defender a una gran nación. Los
ataques terroristas pueden sacudir los cimientos de nuestros
mayores edificios, pero no pueden tocar los cimientos de los
Estados Unidos. Estos actos destrozaron acero, pero no pueden
mellar el acero de la determinación estadounidense. Estados
Unidos fue blanco de un ataque porque somos el faro más brillante
de la libertad y oportunidad en el mundo. Y nadie hará que esa
luz deje de brillar. Hoy, nuestra nación vio la maldad, lo
peor de la naturaleza humana. Y reaccionamos con lo mejor de los
Estados Unidos, con la audacia de nuestros trabajadores de
rescate, con el cariño de los extraños y vecinos quienes
acudieron a donar sangre y a ayudar en la manera en que
pudieran...".
George
W. Bush. Casa
Blanca. 11 de setiembre de 2001
(http://www.buscaprofecias.com/solari_parravicini/sociedad.phtml)
|