La mayor colección  de relatos, frases y hechos históricos increíbles,
pero absolutamente verídicos,
de un país “condenado al éxito” .





Más de 300 
notas insólitas
Hacer click acá

"He procurado diligentemente no reírme de las acciones humanas,
ni llorarlas, ni abominar de ellas, sino comprenderlas"

Baruch Spinoza

 


“RICO COMO UN ARGENTINO”

“Rico como un argentino”, decían en París allá por los años veinte. Y había razones para decir esto. La Argentina de las primeras décadas del siglo XX estaba entre las naciones más ricas del planeta. En 1908 figuraba séptima por su producto por habitante, detrás de Australia, Nueva Zelandia, Estados Unidos, el Reino Unido, Suiza y Bélgica, pero delante de Holanda, Alemania, Dinamarca, Canadá, Austria, Francia, Suecia y, de lejos, Italia y España. Todavía en 1928, al finalizar una década de gran crecimiento en Europa, Argentina figuraba en el duodécimo lugar. Lo habían pasado por muy poco Holanda, Canadá, Dinamarca, Francia y Alemania, pero quince países a los que hoy llamamos desarrollados, entre ellos Japón, seguían detrás.

La productividad argentina, es decir, lo que produce la hora de promedio de trabajo, es ahora exactamente igual a la que se tenía en 1970. En ese lapso, la productividad norteamericana creció el 80 por ciento.

De 1930 en adelante, la incipiente democracia argentina derivó la intolerancia entre conservadores y radicales primero, entre peronistas y antiperonistas después, por el supuesto atajo de los golpes militares. De 1930 en adelante, asimismo, la Argentina dejó de crecer económicamente, mientras otros treinta países, viejos o nuevos ricos, crecían impetuosamente, sobre todo a partir de la posguerra de 1945.

('LA REALIDAD', Mariano Grondona)   

“RICO COMO UN ARGENTINO”

 


Recopilación de textos: Abel Cortese
Contacto: info@argentina-insolita.com.ar