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"He procurado diligentemente no reírme de las acciones humanas,
ni llorarlas, ni abominar de ellas, sino comprenderlas"

Baruch Spinoza

 


¿LUIS XVII MURIÓ EN BUENOS AIRES?

¿LUIS XVII MURIÓ EN BUENOS AIRES?
El hijo de los guillotinados Luis XVI y Maria Antonieta, el pequeño Luis XVII, fue raptado de su prisión en el Templo, y liberado. Una asombrosa revelación se abre paso con el tiempo: Luis XVII habría viajado a Buenos Aires, con el nombre de Pierre Benoit, siendo asesinado finalmente en la capital argentina. En un principio se fragua la muerte del Delfín de una enfermedad, pero al crecer los rumores, comprende Luis XVIII que tendrá problemas (porque si el otro vivía, su reinado era relativo). A todo esto, el duque de Berry (primo del joven desaparecido) y heredero natural, dice a Luis que no llegará al trono; éste ordena entonces al ministro Decazes (sucesor del célebre Fouché) que averigüe todo.

El conde de Vaisons es el encargado, y logra la confesión de un miembro del Directorio, en el sentido de que el chico había sido raptado en 1794. Todo esto es relatado por un descendiente de Benoit, Federico Zapiola Benoit, en un libro publicado de 1941: “¿LUIS XVII MURIÓ EN BUENOS AIRES?” 

Cuando se hace la exhumación del cadáver del supuesto Luis XVII -en Francia- se confirma que no era el de un niño de diez años. El heredero del trono habría llegado a Buenos Aires en 1818, siendo admitido en la Marina porteña, se habría casado y hasta Rivadavia —según el libro citado— le habría dado un cargo público; en agosto de 1852, al mejor estilo de una película de suspenso, Pierre Benoit, ya postrado, es visitado por un médico que había conocido en su juventud, quien le receta unos sellos. Cuando P.B. los toma, muere. Se trata de localizar al doctor, inútilmente. Meses más tarde llega la noticia de que el presunto asesino había sido guillotinado en Francia. Benoit es sepultado en la Recoleta, pero un siglo más tarde sus restos desaparecen de la bóveda. 

(Para confundir todo: el Dr. Héctor Sáenz y Quesada publicó una refutación al libro de Zapata, titulado: “¿VIVIÓ Y MURIÓ UN DELFÍN EN BUENOS AIRES?”)

Ser argentino es una fatalidad: si ambos no hubieran muerto, de seguro todavía seguirían discutiendo.


Recopilación de textos: Abel Cortese
Contacto: info@argentina-insolita.com.ar