LOS DIARIOS ARGENTINOS
QUITAN EL ALIENTO |
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LOS DIARIOS ARGENTINOS QUITAN EL ALIENTO
“Hay puestos de periódicos en toda la ciudad —a veces hasta cuatro en una sola esquina. Son del tamaño de una camioneta y están tapizados de publicaciones hasta donde alcanza la vista: hay periódicos, gacetas de poesía, pornografía especializada, revistas extranjeras de decoración, un semanario yiddish, un diario alemán e incluso un tabloide mensual dedicado al análisis semiótico y político de las tiras cómicas nacionales y extranjeras. No son baratos —los diarios cuestan el equivalente de 75 centavos de dólar— y, contra lo que parecería indicar la boletería agotada para la ópera, son pocos los argentinos a los que les sobra el dinero en estos tiempos, pero las ventas están viento en popa. En gran parte la bonanza se debe a lo que hasta los porteños —por costumbre tan ceñudos— reconocen como un logro inequívoco de los años que siguieron al final de la dictadura militar, en 1983: antes, los periódicos y las revistas venían repletos de fotos pero casi desnudos de información. Ahora la gente dice: “Con la libertad de prensa nos podemos enterar de lo que ocurre”.
Lo que ocurre, al menos la versión de los medios, es para quitar el aliento”.
(La periodista mexicana ALMA GUILLERMO PRIETO (1949) hizo la mayor parte de su carrera en importantes medios británicos —The Guardian— y estadounidenses —Washington Post, Newsweek—, pero en 1991 llegó a Buenos Aires para realizar una investigación que más tarde se publicaría en la prestigiosa revista The New Yorker. La misma, junto con otras que cubren los principales países de la región, más tarde integraron el volumen Al pie de un volcán te escribo).
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